Bajo esta premisa, El Instituto Alexander Dul refuerza el concepto de escuela inclusiva. De manera que a principios de cada ciclo escolar el instituto se da a la tarea de detectar las necesidades educativas existentes en el alumnado, y lleva cabo todas las actuaciones (agrupamientos, apoyos, refuerzo, optativa,…), que permitan desarrollar un educación eficaz.
Estas necesidades están basadas en los siguientes fundamentos:
La educación es un derecho de todos y la escuela debe estar preparada para satisfacer las necesidades individuales de cada sujeto.
Sigue su modelo de inclusión y nunca de segregación; cualquier razón o característica que nos haga diferentes no es motivo de exclusión, sino que al contrario debe servir para enriquecernos sobre todo en términos de aceptación de diferencias, ayuda a los demás y a todos los valores que repercutan en la formación integral de cada uno de los sujetos.
Igualdad de oportunidades para todos, de manera igualitaria, sin distinciones de edad, sexo, religión, raza,…sobre todo en su desenvolvimiento personal, social, profesional, de participación activa, de expresión,..
Incrementar el sentimiento de competencia curricular y de pertenencia a una comunidad educativa, en la que el alumno se sienta plenamente aceptado, respetado, tenido en cuenta, no segregado; esto le crea un sentimiento de aceptación y responsabilidad ante las diferentes situaciones.





